El Guadalfeo es un río granadino que nace oficialmente en el termino municipal de Bérchules y recorre la falda sur de Sierra Nevada, recorriendo los valles que el mismo orado en las montañas para venir a morir al Mar Mediterráneo, en las costas de Salobreña.
Las masas de agua que forman la cuenca del Guadalfeo han sido de gran importancia para el desarrollo de las diferentes civilizaciones que decidieron asentarse en sus orillas, obteniendo de ellos no solo el agua necesaria para calmar su sed, la de sus animales y sus cultivos, sino también siendo utilizados sus cauces como vehículos de evacuación de sus residuos.
En este proceso, el ser humano adecuo los recursos hídricos de que disponía a sus necesidades, transformando un paisaje que aun a día de hoy nos muestra la antiquísima y peculiar relación hombre-ambiente que tiene su máxima expresión en las acequias de careo típicamente alpujarreñas.
Ademas de los servicios ecosistémicos que la cuenca del Guadalfeo ha prestado a sus lugareños, estas aguas superficiales soportan una enorme variedad de formas de vida que se mantienen en perpetua interacción entre si, con el medio ambiente y por supuesto con el ser humano.

